El Diario de Campo: el fiel amigo de todo/a arqueólogo o arqueóloga.

Para todo científico social de Venezuela que se quiera especializar en Arqueología, debe asumir un reto de convivencia e íntima relación con su Diario de Campo, él será parte de toda una praxis para recavar toda información fiel y detalla del trabajo.

Cada persona tiende a estructurar lo que escribe a partir de criterios personales, hasta se puede decir que es algo que implica personalidad, porque demuestra como nos organizamos mentalmente y de cómo describimos nuestra realidad -mediante el discurso escrito- de todo lo que vemos (y eso es algo íntimo de nuestros sentidos). 

A pesar de ello, y mientras nos formamos como arqueólogos o arqueólogas, debemos familiarizarnos con esta herramienta en cada ocasión que amerita registro y documentación. Para adentrarnos a escribir en nuestro diario es necesario tenerlo a la mano desde que inicias en tu formación y empezar a anotar todo, cuando se dice “todo”, es en todo su esplendor.

En Arqueología, escribir, registrar y documentar es algo tan importante como hacer una excavación o consolidar un resto material porque es pieza fundamental para realizar dichas intervenciones arqueológicas; y es que si te fijas bien, solo para trazar en el mapa la ubicación de un sitio arqueológico, coordenadas, fichaje y dibujo o fotografías del relieve ya tienes mucho que anotar en el diario, o imagina que estas el proceso de determinar una cronología, para ello necesitas catálogos, referencias, cuadros cronológicos y demás información para lograr una datación posible.

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Imagen N°1: Fichaje y documentación en Diario de Campo de restos cerámicos. 

Aquí te presento que es lo necesario para anotar en tu diario de campo desde el punto de vista científico-técnico; porque una cosa es el tecnicismo de la información a recolectar y otra muy distinta las descripciones, apreciaciones y detalles que creas conveniente anotar. Por estas razones, es necesario comenzar por organizar el diario por intereses primarios e intereses secundarios. Hay que tener en cuenta que el diario de campo se utiliza para ir al campo respectivamente y al laboratorio, aunque su uso puede ser variable dependiendo de las exigencias descriptivas de cada quién.

Dentro de los intereses primarios se anota lo que se llama investigación previa, siempre antes de empezar a trabajar en un proyecto arqueológico se debe investigar sobre el contexto a trabajar; debemos tener todo lo necesario para comenzar nuestro viaje y eso incluye: antecedentes de investigación, bibliografía, notas de prensa, mapas, conocimientos de las condiciones climáticas y del relieve del contexto a trabajar, entrevistas previas, registro fotográfico u otra información pertinente que asiente nuestro panorama de intervención al contexto. 

-Un consejo de mi parte, es que en el inicio de todo proyecto de investigación, lo primero que debes colocar en tu diario es un calendario y formalizar allí las actividades que deberás enfocarte al momento de estar en el campo o en el laboratorio (también los objetivos de investigación). Eso te servirá de guía, aunque puedes extender tus descripciones todo lo que quieras, al fin y al cabo el diario es tuyo, es tu amigo fiel, es tu privacidad.-

Por consiguiente, tenemos los intereses secundarios (y no es que sea menos importante que el primario, solo estoy aplicando una organización en el llenado del diario), esto atrae lo principal de la recolección de datos, aquí van desde las entrevistas hasta las descripciones de la comunidad, sitio o contexto a trabajar. Para esta parte lo estructuraré de la siguiente manera:

Campo: 

  1. Usualmente en el primer contacto con el campo uno hace como un inventario de todo y se comienza por recavar información a partir de conversaciones con la comunidad, pueblo o personas que conocen el sitio arqueológico. Historias, deducciones, apreciaciones y cualquier otra información que nos de luz sobre los objetivos de nuestro trabajo.
  2. El llenado de fichas también forma parte de la información que deberemos llevar en nuestro diario: número de sitio, coordenadas, ubicación, nombre del lugar, estado y asignación de código.
  3. Luego del llenado de fichas hay que describir las características del sitio y con ella dibujo arqueológico, que lleva el relieve, mapa del terreno e identificación de todo lo que rodea el sitio arqueológico.
  4. Al momento de excavar y proceder a la extracción de restos, se deben fichar las piezas con unidad estratigráfica, número, nombre, estado de conservación, integridad y características observables.
  5. Además se debe registrar todo el proceso de trabajo, apreciaciones personales y cualquier otro detalle que se crea importante para recordar al momento de procesar la información.

Laboratorio: 

  1. En esta parte es importante tener toda la información del diario de campo recolectada en el campo para apoyar el trabajo de laboratorio.
  2. Aquí se aplica de igual forma el trabajo de fichado y catalogación de las piezas.
  3. Se describen las piezas, se dibujan y se anotan todas las características observables.
  4. También se aplica las deducciones de los usos, técnicas y manufactura de los restos materiales.
  5. Se lleva control de todo el proceso de campo y laboratorio.

La organización en tu Diario de Campo de la información siempre es a criterio propio, recuerda eso. No existe un formato o estructura fija sobre “el deber ser” de un diario de campo, aunque algunos investigadores lo han aplicado en su marco metodológico, y eso esta bien, pero más allá de eso, cada persona organiza sus ideas y lo que escribe a partir de su propia razón; así que no se limiten en buscar un orden y control general de su diario: sean libres para escribir y anotar (por lo menos es que ustedes y el que lo vaya a leer lo entiendan, tampoco todo garabateado se vale).

De acuerdo a ello, deben expresar en sus líneas la importancia de la información científico-técnica que les di más arriba, así que a pesar no exista un formato fijo, pues si existe una información estándar que sí debería estar en todo diario de un arqueólogo o arqueóloga.

Por eso digo que el Diario de Campo es como un amigo fiel, porque a pesar de que puede ser tedioso cargar con él por todos lados y a toda hora, será nuestro más íntimo confidente de datos. Todo profesional de esta área debe aplicar cierta disciplina en escribir en su diario de campo; en la actualidad no es fácil mantenerse escribiendo en un cuaderno cuando estas excavando por ejemplo o cuando estas en tu computadora procesando datos, pero de algo si estoy seguro, el diario de campo no desampara, pero es cuestión de uno mismo darle el uso adecuado que se merece y te servirá de mucho, excesivamente mucho.

Si hacen falta criterios generales para agregar en el diario de campo, bienvenidos sean sus recomendaciones.

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